Alimentación complementaria

Alimentación complementaria

La recomendación actual de la OMS es que la alimentación con otros alimentos distintos a la leche materna se inicie a partir de los 6 meses, cuando el lactante está preparado para recibir alimentos sólidos (con cuchara) y ha agotado sus reservas de hierro. Sabremos que está preparado porque:

  • Se mantiene sentado
  • Ha desaparecido el reflejo de extrusión (sacan la lengua y expulsan el alimento)
  • Manifiesta interés por otros alimentos
  • Muestra hambre y saciedad con sus gestos

Hasta esa edad los niños no necesitan ninguna otra cosa.

 

Se recomienda:

  • Introducir un alimento nuevo cada 3-4 días, para poder valorar la aparición de intolerancias o alergias.
  • Respetar el apetito del niño. Durante el primer año de vida, es preferible ofrecer primero el pecho y luego los alimentos que complementan la leche materna (“complementarios”) .
  • Alimentación complementaria no es comerse un plato de puré después del pecho, sino que puede ser simplemente comer dos cucharillas de algo. La leche materna es el alimento más completo y el que tiene más calorías. Si pierde una toma por comerse un tazón de frutas le estás dando una dieta hipocalórica. Por eso es mejor darle primero pecho y luego, si quiere, que pruebe algo más.
  • Ofrecer alimentos propios de la zona y según los gustos familiares, introduciendo gradualmente una dieta variada y agradable.
  • Aunque no es importante el alimento que se ofrece primero, es aconsejable ofrecer cuanto antes alimentos que contengan hierro: carnes primero, pescados hacia los 9-10 meses.
  • Evitar el gluten antes de los 6-7 meses (cereales con trigo, cebada, centeno o avena). Lo más adecuado es introducirlo en pequeñas cantidades al mismo tiempo que se continúa dando el pecho.
  • Evitar los alimentos alergénicos (leche de vaca, soja, clara de huevo, frutos secos) antes de los 12 meses. Los frutos secos, no molidos, no se deben dar antes de los 6-7 años, ya que existe riesgo de atragantamiento que puede ser grave.
  • Evitar al principio alimentos que pueden contener muchos nitratos (remolacha, espinacas, zanahoria) la col, nabos y espárragos.
  • No se debería añadir azúcar ni sal a los alimentos del bebé durante el primer año. Después es conveniente utilizar pequeñas cantidades de sal yodada.
  • Se puede añadir al puré de verduras un poco de aceite de oliva.
  • Los alimentos pueden ofrecerse triturados, troceados o chafados a partir de los 6 meses.
  • Los cereales pueden prepararse con leche materna, agua o caldo, o añadirlos a las papillas. No es necesario darlos con una leche artificial. El arroz y el maíz no contienen gluten.
  • Dejar que el niño “experimente” comiendo primero con sus dedos, luego con la cuchara…
  • Es una buena idea que el niño coma en la mesa con todos, la comida también es un acto social y el niño puede ver y aprender
  • Mientras el bebé hace unas 4 tomas de pecho, no necesita otros alimentos lácteos como yogur, queso u otras leches en papillas o purés.
  • No tiene sentido introducir papilla para que duerma más, ni tampoco introducir otros alimentos antes de tiempo para que el niño se “acostumbre” antes de que su madre empiece a trabajar. La introducción de alimentos antes de los 6 meses puede ser causa de alergias e intolerancias.
  • No hace falta que compres alimentos infantiles (potitos, cereales, etc). Con la comida que comprais para todos es suficiente.
  • Muchos niños de pecho tardan más tiempo en aceptar más cantidad de alimentación complementaria. Lo importante es ofrecerles y no forzarles.

Sobre el tema de la alimentación infantil te recomendamos el libro “Mi niño no me come” de Carlos González y también “Mi niño ya come solo” de Gill Ripley & Tracey Burkett.

 

 

Sobre la introducción del gluten:

Es conveniente que sigas con la lactancia materna cuando hagas la introducción del gluten en la dieta. Estudios recientes han demostrado que así se reduce el riesgo de celiaquía. Si por cualquier causa piensas destetar antes, adelanta entonces la introducción del gluten. La mejor forma es dejarle chupar todos los días un trozo de corteza de pan o, en el caso de que le des cereales (de los preparados infantiles), añade a los cereales sin gluten un poco de los que tienen gluten y vete aumentando poco a poco la cantidad.

 

Alergias alimentarias:

Cada vez son más frecuentes. Por eso es importante no introducir antes de tiempo los alimentos más alergénicos e ir haciéndolo de uno en uno, porque si un día le das 3 alimentos nuevos y le da alergia, no sabes a cuál de los 3 es. Los síntomas que debes vigilar son: vómitos, diarrea y urticaria, que es un sarpullido como el que producen las ortigas y/o ronchas, picor e incluso inflamación. Si tuviera dificultades para respirar acude rápidamente a un centro hospitalario.

Si observas que algún alimento no le sienta bien, apúntalo para comentárselo a tu pediatra.

 

Baby-led weaning o alimentación complementaria sin purés

 

Consiste en ofrecer al bebé alimentos en trozos para que pueda cogerlos con sus propias manos y llevárselos a la boca él mismo. Puedes leer más en este completo artículo:

 

Baby-led Weaning – Una maternidad diferente – Eloísa López

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