Ingresados en Neonatología

Ingresados en Neonatología

En ocasiones hay bebés que tienen que ser ingresados en la Unidad de Neonatología  porque han nacido antes de tiempo o porque aunque haya nacido a término, presentan algún problema de salud.

Si ha sido algo que no esperábamos nos produce un tremendo impacto emocional. Pasamos por momentos de angustia, de incertidumbre y el estar separados de nuestro bebé nos causa un profundo dolor.

En la actualidad en Pamplona ya existe una política de puertas abiertas a los padres las 24 horas al día. Tanto el padre como la madre pueden permanecer todo el tiempo que quieran y según las condiciones del bebé, dar pecho directamente y hacer cuidados madre canguro.

Si no puedes estar todo el tiempo que quisieras con tu bebé, hay algo que puedes hacer en esta situación que es importantísimo: llevarle tu leche. Si para cualquier bebé la leche materna es lo mejor, para el bebé ingresado en neonatología lo es mucho más. La leche materna protege a tu bebé de infecciones, que es una de las complicaciones que pueden tener. Si cuando vayas a las visitas tienes a tu bebé en contacto piel con piel contigo tú le pasarás las bacterias que recubren tu piel y que no son patógenas ( las peligrosas son las hospitalarias) y tu bebé te pasará las suyas, con lo cual tú producirás anticuerpos contra esas bacterias y se los pasarás con tu leche.

Tu leche le va a ayudar además a madurar todos sus sistemas: digestivo, respiratorio, cerebro, etc.

Estas cosas no las puede hacer la leche de fórmula

 

Sacaleches

Tienes que saber cómo hacer para conseguir una buena producción de leche. En neonatología dispones de un sacaleches que podrás utilizar mientras estés ingresada allí, pero es muy importante conseguir un buen sacaleches para cuando no estés en el hospital. Para esta situación no vale cualquiera. Te hace falta uno de nivel hospitalario, eléctrico y doble, que te permite extraerte la leche de los dos pechos a la vez. Ponte en contacto con nosotras para que te informemos sobre cuál es el más adecuado (además de que disponemos de un servicio de alquiler). Continuamente vemos madres que han comprado un sacaleches que no les sirve para esta situación y es dinero tirado. Yo siempre les digo a las madres que esto es como si va una modista a comprarse para su trabajo una máquina de coser y se compra una manual de la “teletienda”. No le servirá para nada porque lo que necesita es una máquina potente y que pueda utilizarla varias horas al día.

Para producir la leche necesaria, el secreto es estimular y estimular el pecho. Para ello hay que utilizar frecuentemente el sacaleches (cada 2 horas durante el día mientras se está en casa). Se recomienda dejar un descanso de 6 horas durante la noche, pero si te despiertas, puedes aprovechar para hacer una extracción.

Es mucho más efectivo hacer extracciones frecuentes que espaciadas aunque se esté el mismo número de minutos, es decir, que no es lo mismo hacer 6 extracciones de 15 minutos, que 3 de 30 minutos, aunque el tiempo que tengas en funcionamiento el sacaleches sea el mismo.

Tienes que organizarte muy bien el día para que te de tiempo de hacer un mínimo de 6 extracciones diarias. Verás que no vas a tener tiempo de otra cosa más que de sacarte leche, ir a las visitas y descansar un poco. Conciénciate de que tu leche es algo muy valioso, porque realmente es así.

Apunta cada vez que te sacas leche la cantidad, para que vayas viendo cómo vas aumentando la producción. Lo ideal, que es a lo que debes tender, es a conseguir toda la leche que tu bebé necesita para cuando está ingresado pero también para cuando te lo puedas llevar a casa, ya que entonces no tendrás tiempo como para estimularte más para aumentar la producción.

 

Conservación y transporte de la leche

Cuando te saques leche, guárdala en el frigorífico. La siguiente extracción la debes meter al frigorífico pero debes esperar a que esté fría para poderla juntar con la que ya tenías de la vez anterior.

Para transportarla al hospital puedes utilizar una pequeña nevera (tipo las de llevar latas frescas) poniéndole bloques congelados de los que venden para llevar las bebidas frías.

La vuelta a casa con tu bebé que ha estado ingresado es un momento en el que necesitarás ayuda para conseguir que deje de tomar la leche del biberón (con lo cual podrás dejar de usar el sacaleches) y tome el pecho directamente. Es importante que contactes con alguna asesora en lactancia que tenga experiencia. Aunque te digan que una vez que ha empezado a tomar biberones ya no te cogerá el pecho, esto no es cierto: con un poco de ayuda y paciencia se puede conseguir en menos tiempo de lo que imaginas.

 

 

Sentimientos durante el ingreso

Durante este periodo puedes tener muchos cambios en tu estado de ánimo: un momento puedes estar serena y al siguiente en un mar de lágrimas.

Hay personas que quieren animarte diciéndote que aproveches para descansar y que tu bebé está donde mejor, bien cuidado, pero tú puedes sentir un desgarro en el corazón por la separación física con tu bebé y pensar que nadie entiende nada y sentirte muy sola.

No es infrecuente que algunas madres tengan unos sentimientos que nunca se atreverían a contar porque les parece que es algo anormal que le ocurre solamente a ella y es que no siente todo el amor que cree que debería sentir por su hijo. Si te pasa esto no te preocupes, esto que te ocurre es debido a un mecanismo psicológico de defensa ante un sufrimiento fuerte que te hace estar más distanciada. Además, no has podido tener el tiempo de conocer a tu hijo, de crear vínculos. Conforme pase el tiempo, te hagas a la idea de la situación y estés más con tu hijo, lo acaricies, verás cómo empiezas a sentir lo que esperabas sentir por tu bebé.

 

 

 

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