Mitos y Prejuicios

Mitos y Prejuicios

La OMS en las últimas décadas ha diseñado distintas estrategias con el fin de recuperar la práctica del amamantamiento como una acción de salud de primer orden. A la vista de las evidencias científicas sobre lactancia materna, la OMS y UNICEF dan una serie de recomendaciones para toda la población mundial en lo referente a la alimentación de los niños:

Darles lactancia materna exclusiva durante 6 meses y después continuar con el amamantamiento junto con la alimentación complementaria hasta los dos años de edad o más.

La realidad es que en nuestra comunidad las tasas se alejan mucho de estas recomendaciones.

Eso se debe a que vivimos en una cultura del biberón que desde hace bastantes décadas sustituyó a la cultura del amamantamiento y como consecuencia existen una serie de falsos mitos y prejuicios en torno a la lactancia materna tanto entre el personal sanitario como entre la población en general.

 

-Mito 1: La mayoría de las mujeres no tienen leche suficiente:

Estudios fiables estiman que más del 95 % de las mujeres están capacitadas para dar el pecho o dicho de otra forma, que la mama sólo debería fallar en un máximo de un 5 % de los casos. Sin embargo, en la mayoría de los países desarrollados las encuestas encuentran que el porcentaje de fracasos entre mujeres que desean amamantar es muy superior.

Es muy importante conocer cómo funciona el proceso de producción de la leche. El contacto precoz en la primera hora de vida del bebé hace que haya muchos menos problemas. De hecho, se ha visto que los bebés que no han sido separados de sus madres nada más nacer, en mucho mayor porcentaje maman en la posición correcta, por lo que se evita la aparición de grietas en el pezón. Para que se de una buena producción de leche, el bebé debe tomar el pecho en posición correcta y debe hacerlo a demanda, cada vez que lo pida, sin restringir horarios ni duración de las tomas.

El que una mujer tenga los pechos de mayor o menor tamaño no tiene nada que ver con que pueda o no producir la cantidad adecuada de leche. La diferencia de tamaño entre unos pechos y otros se debe a la cantidad de grasa, no a la cantidad de tejido mamario. Las mujeres con pechos pequeños pueden amamantar sin ningún problema.

 

 

-Mito 2: Para evitar la aparición de las grietas hay que preparar los pezones durante el embarazo.

Antes, cuando no se conocía la causa de la formación de grietas, se aconsejaba darse preparados o hacer ciertas maniobras para preparar el pecho. Pero ahora es sobradamente conocido que la causa de que se produzcan grietas es por una posición incorrecta del bebé al mamar. También se pueden producir grietas si el bebé tiene el frenillo de la lengua corto.

La posición correcta debe ser abriendo bien la boca para que coja una buena porción de la areola del pecho quedando la lengua debajo. Los labios deben quedar evertidos.

Cualquier sustancia que se ponga en los pezones altera la ecología natural del pezón, A las mujeres durante el embarazo les crecen los tubérculos de Montgomery. Son unas pequeñas vesículas alrededor de la areola que tienen glándulas secretoras de sustancias  protectoras para la piel.

El único cuidado que se recomienda es la ducha diaria procurando no dar mucho jabón para que no elimine las sustancias protectoras naturales.

No se ha demostrado que ninguna crema ni sustancia aplicada al pezón durante el embarazo sea beneficiosa, y algunas podrían ser perjudiciales.

 

 

-Mito 3: Los lactantes deben hacer una deposición después de cada toma.

Al principio de sus vidas, los bebés frecuentemente hacen una deposición después de cada toma o incluso más, aunque también hay niños que hacen menos veces (5 ó 6). Sin embargo, en las primeras semanas, un bebé que toma leche materna exclusivament,e que no  hace o hace muy pocas veces cacas, sería algo que habría que consultar al pediatra porque podría deberse a que el bebé no está comiendo lo suficiente (por lo que habría que revisar que mama adecuadamente) o a que tiene alguna enfermedad.

En algún momento entre el mes y medio y los seis meses de vida se suele producir lo que se conoce como el falso estreñimiento del lactante. Pero esto sólo pasa en los que toman lactancia materna exclusiva. Basta un solo biberón par que cambien las deposiciones. Los bebés que solamente toman leche materna empiezan a dejar de hacer cacas tan a menudo y muchos sólo hacen cada dos, tres cuatro o más días (incluso 10 o más) y cuando hacen son de una consistencia normal, pastosa. En este caso no hay que hacer absolutamente nada más que esperar. Esto, que es algo completamente normal, se está empezando a ver más frecuentemente porque cada vez hay más niños que toman lactancia materna exclusiva. Hay que tranquilizar a las madres e insistirles en que no hay que darles medicamentos, ni estimularles el ano con termómetros, ni mucho menos hacer la madre una dieta laxante (que además es totalmente inútil porque la fibra nunca podría pasar a la leche).

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-Mito 4: Hay que dar a los bebés 10 minutos de cada pecho, porque no necesitan más tiempo.

Los bebés en las primeras semanas necesitan generalmente más tiempo para mamar porque se cansan, se duermen, etc. Por eso con 10 minutos a la mayoría no les basta Sin embargo cuando tienen 3 meses succionan mucho más rápido y eficazmente y a muchos con 5 minutos les es suficiente para vaciar el pecho.

Es importante dejarles el tiempo que necesiten porque la composición de la leche materna va cambiando a lo largo de la toma. Al principio sale leche más rica en hidratos de carbono y proteína y al final más rica en grasa, que es la que más engorda y sacia. Si se les limita el tiempo a muchos no les dará tiempo de tomar la leche rica en grasa. Además, al tomar solamente la leche rica en lactosa, se puede producir el cólico del lactante por un exceso de lactosa que fermenta en el intestino.

Hay que dejar que los bebés terminen un pecho y luego ofrecerles el otro (que puede que lo tome o no) y la siguiente toma comenzar por el pecho que a dejado a mitad o no ha tomado la otra vez.

 

 

-Mito 5: La leche materna después de unos pocos meses ya no alimenta.

La leche materna siempre es leche, siempre tiene defensas, siempre alimenta y además es la leche que tiene especificidad para los humanos. La composición de la leche materna va variando según va creciendo el bebé. La leche de una madre que tiene un niño prematuro es distinta que la que lo tiene a término y a su vez es distinta cuando el bebé tiene un año. Al contrario de lo que piensan muchas personas, la leche materna cada vez es más rica en grasa y por lo tanto más calórica. Por lo tanto no tiene sentido decir que después de determinada edad no hay que dar pecho porque la leche es “agua”, no alimenta o que toman por vicio. La leche materna continúa siendo una importante fuente de nutrientes después de los 6 meses. En promedio los bebés de 6-8 meses obtienen alrededor del 70% de sus necesidades energéticas de la leche materna, a los 9-11 meses el 55% y a los 12-23 meses el 40%.

 

 

-Mito 6: En muchas ocasiones una madre que tenga que tomar medicamentos tendrá que destetar.

Hay muy pocas ocasiones en las que una madre deberá destetar a su hijo por tener que seguir un tratamiento. El miedo que hay de que una madre lactante tome medicamentos (porque se suele englobar embarazo y lactancia, cuando son dos situaciones totalmente distintas) y una mala información puede hacer que o no tomen los medicamentos o lo hagan a dosis menores de las necesarias. También hay casos de mujeres que sufren durante meses, porque al estar lactando, <<no les podían recetar nada>>. Muchas veces se les receta un medicamento a los bebés que la madre le da sin ningún reparo y sin embargo si ese mismo medicamento lo tiene que tomar la madre se da una gran desconfianza tanto por parte de los profesionales sanitarios como por parte de las pacientes.

Se puede encontrar información sobre medicamentos y lactancia en www.e-lactancia.org, que es una página elaborada por el Hospital Marina Alta de Denia. En ella además de poder consultar los principios activos se puede encontrar posibles alternativas a un medicamento si éste resulta no ser compatible con la lactancia. Es de acceso gratuito y de muy fácil utilización.

 

-Mito 7: El escape de la leche entre tomas y el goteo del otro pecho durante la toma es señal de que la producción es muy abundante.

Esto es algo que sucede en los primeros meses y es debido a que los músculos que rodean los conductos terminales en el pezón no están cumpliendo bien su función de esfínter. Cuando esto deja de suceder suele coincidir también con que la madre deja de tener la sensación de pechos muy llenos y duros y piensa que es porque se ha quedado sin leche, cuando la realidad es que en ese momento es cuando de verdad sus pecho funcionan correctamente: ya no tienen inflamación y los esfínteres hacen su función. Esto suele ocurrir alrededor de los 3 meses, momento en el que también suele coincidir con la llamada “crisis de crecimiento”. El bebé durante dos o tres días demanda muchas más veces el pecho. Las madres piensan que efectivamente ya se han quedado sin leche. La realidad es que el niño necesita succionar mucho más para estimular el pecho con el fin de que produzca más cantidad porque va a tener un brote de crecimiento.

 

-Mito 8: Las mujeres lactantes necesitan beber muchos líquidos y leche para producir leche.

El principal regulador del volumen de leche que produce una mujer es la succión del bebé. Una madre sana puede producir entre 450 y 1.200 ml de leche al día (según las necesidades que tenga en cada momento el bebé), pero puede llegar a  2.000-3.000 ml en el caso de que amamante a gemelos o trillizos.

La cantidad de líquidos ingeridos no influye en el volumen de leche. Sí es cierto que las mujeres suelen sentir más sed durante la lactancia, sobre todo durante la toma por el efecto de la oxitocina que se libera cada vez que da pecho.

No hace ninguna falta beber leche para producir leche (además a muchas personas les sienta mal). La especie humana es la única que sigue tomando leche cuando es adulta. Una madre lactante debe tener una alimentación sana pero como cualquier otra persona: variada, equilibrada. El apetito y la sed de la madre se encargan de regular sus necesidades.

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-Mito 9: Los bebés se tienen que regular y pedir el pecho cada cierto número de horas.

El primer mes de lactancia es un mes que suele resultar duro y caótico. Después se da una cierta regulación pero suele ser más bien que va repitiendo los patrones de un día en otro. Por ej. puede que por la mañana pida cada 2 o 3 horas, luego pase 4 horas sin pedir y por la tarde pida cada hora y por la noche pida 3 o 4 veces.

Un bebé recién nacido debería mamar entre 8 y 12 veces al día. Conforme va creciendo va disminuyendo el número de tomas. No se puede decir que con 4 o 6 meses deben de hacer un número determinado de tomas, porque cada niño es único y particular. Tan normal puede ser que pida solo 6 veces, como 10.

 

 

Mito 10. Es mejor esperar a sentir el pecho lleno para amamantar.

Esto lo piensan muchas madres pero lo conveniente es lo contrario. Cuánto más  a menudo se vacíe el pecho más leche se fabrica. Espaciar las tomas hasta que el pecho se nota lleno es la mejor manera para disminuir la producción de leche y provocar el destete.

 

 

Mito 11. La lactancia prolongada es la culpable de la deformación de los pechos.

Los mayores cambios en el pecho se dan durante el embarazo y en los primeros días después del parto. Ya desde las primeras semanas del embarazo la mama se prepara para lactar porque comienza a crecer el árbol de conductos que va desplazando al tejido adiposo. La duración de la lactancia influye menos en el aspecto de las mamas. El ejercicio muscular de la zona ayuda a mantener el grado de firmeza.

La lactancia materna es beneficiosa también para la salud de las madres. Probablemente la mayor ventaja es la prevención del cáncer de mama y de ovario. Tras analizar los datos de 47 estudios en 30 países se ha llegado a la conclusión de que, sólo en los países desarrollados, se podrían evitar cada año 50.000 casos de cáncer por cada doce meses de aumento en la duración media de la lactancia. Las mamografías no son más que detección precoz. En cambio la lactancia permite la auténtica prevención, evitar la aparición del cáncer.

 

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Bibliografía:

Carlos González .Manual práctico de lactancia materna. ACPAM 2004

Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. Lactancia Materna: guía para profesionales. Monografías de la AEP nº5. Ergon 2004

Carlos González Un regalo para toda la vida: Guía de la lactancia materna. Temas de Hoy 2006

Lawrence RA La Lactancia Materna. 4ª edición. Madrid: Mosby 1996

Aguayo J, Calero C. Problemas tempranos de las mamas en relación con la lactancia materna. La Lactancia Materna. Universidad de Sevilla 2001

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